jueves, 26 de mayo de 2016

GUAYANA, TIERRA DE PROMISIÓN / Carlos Alarico Gómez

Señoras y señores, muy buenos días. En nombre de la Fraternidad Guayanesa les doy la más cordial bienvenida a :
Deseo comenzar mi charla recordando al destacado médico y poeta guayanés José Manuel Agosto Méndez (2), quien fue el autor de un hermoso poema sobre -la tierra promisoria de Guayana, el cual alcanzó tanta popularidad que el gobernador de esa entidad federal, Arístides Tellería, lo decretó Himno del Estado Bolívar en el año 1910. En una de las estrofas de su bella creación, el poeta Agosto Méndez expresa:
¡Guayana! Santuario de música llena,
que brindas al alma contento y solaz,
permitan los hados que siempre en tu seno
sus rosas y mirtos deshojen la paz.
La decisión del gobernador fue acogida con agrado, ya que el emotivo poema definía de manera amplia el alma del pueblo guayanés, ponderando además las virtudes del lugar donde muy probablemente se forjó la raza humana (Mapa del estado Bolívar (3) en una data que oscila entre cuarenta y doscientos mil años, según sea la opinión que sustente el geólogo o el paleontólogo que se esté consultando. Sobre el tema escribió el maestro Rómulo Gallegos en su obra Canaima (4), una de sus creaciones más relevantes, en la que analizó las tradiciones de los indios guayanos.
 En su poesía el poeta Agosto Méndez le atribuye al pueblo guayanés cualidades que explican de por sí la razón por la cual se han forjado allí tantos creadores que trascienden el acervo regional, entre los cuales deben recordarse al músico Manuel Jara Colmenares, a la escritora Lucila Palacios, al pintor Jesús Soto,  al escultor Alejandro Otero, al poeta Alarico Gómez, a la periodista Francia Natera, al actor Elio Rubens y al ingeniero Leopoldo Sucre Figarella. A este gran tumeremense, apodado El Zar de Guayana, le debemos casi todas las grandes obras que hoy caracterizan el modernismo urbano de esa entidad. Quiero resaltar que los nombres que acabo de citar son solo una muestra representativa de una muy extensa lista de guayaneses destacados, dando el debido crédito a ese grupo de artistas anónimos que dejaron bellísimas e invalorables obras plasmadas en los hermosos petroglifos (5) que se encuentran esparcidos en casi todo el territorio guayanés.
El origen
Guayana es el territorio más antiguo del planeta Tierra. Emergió de las aguas hace unos 3.500 millones de años, cuando se comenzó a formar la corteza terrestre. Los científicos estiman que el Macizo Guayanés (6) emergió durante la época Precámbrica. Es de recordar que el sabio Stephen Hawking en su obra Historia del Tiempo estableció que el Universo nació hace unos 13.500 millones de años y desde su inicio comenzó a expandirse hasta originar la Vía Láctea hace unos cinco mil millones de años. De tal manera que nuestro planeta empezó a tomar forma con el surgimiento del Macizo Guayanés y del fabuloso Orinoco, que son los emblemas naturales de la región. En el sureste del macizo se levanta imponente el cerro Roraima el cual se encuentra en el sureste del Parque Canaima, de unos treinta mil kilómetros cuadrados de extensión, coronado por el pico Maverick, el cual se eleva a 2.810 metros de altitud.
En consecuencia, podemos aseverar que el Macizo posee las rocas más antiguas del planeta, proporcionando al visitante una visión imperecedera motivada por la contemplación de sus áreas selváticas y de sus grandes ríos, como el Cuyuní, el Yuruán y el Yuruari, en cuya confluencia era creencia que existía una ciudad totalmente edificada de oro.
Los tepuyes (7)
Sin duda, el aspecto que más cautiva al visitante es la contemplación de los imponentes tepuyes, que alcanzan más de dos kilómetros de altitud, limitados al norte por extensas sabanas, las cuales poseen en su seno abundantes recursos mineros, tales como el hierro, la bauxita, el uranio, el coltán (chips), el caolín (plásticos, virio, cerámica) y su gran riqueza diamantífera, lo que ha provocado la invasión de la zona por grupos de saqueadores llamados garimpeiros. En esa zona sobresale el Auyantepuy, el cual alberga el Salto Ángel (8), llamado Churún Merú por los indios tamanacos, que seguían con devoción a su Dios Amalivaca.  
La Conquista
La primera vez que el impresionante paisaje de esa tierra de promisión fue visto por el hombre blanco ocurrió cuando Cristóbal Colón la visitó en agosto de 1498. Sin embargo, las exploraciones las inició el navegante Diego de Ordaz (9) en 1531, cuando descubrió la existencia de ese mundo esplendoroso que existe en la región.  
Tres décadas más tarde Felipe II creó la Provincia de Guayana, el 18 de noviembre de 1568. Le correspondió a Antonio de Berrío (10) el honor de erigir la ciudad capital el 21 de diciembre de 1595, utilizando para ello materiales locales y de otras regiones, lo que dio inicio a la creación de poblados en el área. Ese primer experimento de urbanización fue llamado Santo Tomé de Guayana y fue construido en un terreno adyacente a la confluencia del Orinoco con el Caroní (11), ubicado cerca del Cachamay, lugar donde los indios guayanos tenían su rancherío principal, en las que vivían protegidos por el cacique Morequito en acogedoras churuatas (12).
Lamentablemente Santo Tomé tuvo que ser refundada en diferentes lugares, debido a los continuos ataques de piratas ingleses y holandeses que venían en búsqueda de la ciudad de oro, a la que llamaban El Dorado. El más renombrado de ellos fue el famoso Sir Walter Raleigh, quien saqueó a San Tomé y la destruyó totalmente en el año 1618.
Ciudad Guayana (13)
 Tres siglos y medio más tarde fue decretada la creación de Ciudad Guayana, ubicada en el mismo lugar donde Antonio de Berrío efectuó el primer acto fundacional. En esa ocasión se unieron dos poblados: Puerto Ordaz, que fue planeada y erigida por la empresa Orinoco Mining Company en 1952; y la vetusta San Félix de Guayana, fundada en 1724 por la Misión de la Purísima Concepción de Nuestra Señora del Caroní. Su crecimiento ha sido constante, generando desde 1952 un extenso programa de construcción de industrias, hospitales, autopistas, universidades, urbanizaciones e instalaciones recreativas.
Hoy día Ciudad Guayana cuenta con sitios de gran interés turístico, tales como el Parque Caroní que está integrado por La Llovizna (14), Cachamay y Löefling, que son una muestra representativa de la majestuosidad y belleza del río Caroní. Además, se puede disfrutar de antigüedades históricas como el Malecón de San Félix, las Ruinas de la Misión del Caroní y los Castillos de Guayana (15).
Y como si todo eso no bastara para disfrutar del lugar, en 1967 fue puesta en funcionamiento la planta hidroeléctrica de El Guri (16) durante el mandato de Raúl Leoni, el único presidente guayanés que hemos tenido. A partir de entonces el desarrollo nacional quedó sustentado en el gran potencial energético que proporciona el río Caroní. Debemos recordar que semanas antes de la inauguración del Guri se puso a prueba la capacidad técnica de la CVG, con la implementación de un espectacular y exitoso operativo que fue organizado para salvar la fauna que tenía como hábitat el lugar donde se erigiría la represa.
Angostura (17)
En lo referente a la capital de la Provincia de Guayana, la misma fue establecida en Angostura el 22 de mayo de 1764, fecha en la cual Joaquín Sabás Moreno de Mendoza terminó la edificación de sus instituciones básicas y de la plaza mayor, de acuerdo a la tradición hispánica, lo que permitió que el padre Bruno de Barcelona procediera a bautizar el nuevo poblado. Para dirigir la Provincia fue designado Gobernador Moreno de Mendoza, el cual permaneció en el cargo durante dos años, entregándole el mando a Manuel Centurión, quien consolidó la obra emprendida por su antecesor. La ciudad mantuvo su nombre hasta el año 1846, fecha en la cual el presidente Carlos Soublette le cambió el nombre por el de Ciudad Bolívar, en honor al Libertador, cuyos restos habían sido repatriados cuatro años antes.
Las Misiones (Tumeremo (18)
Además de los ingentes esfuerzos de Berrío y de Moreno de Mendoza para fundar poblados, fue notable la intervención de las Misiones religiosas, especialmente la de los padres Capuchinos de Cataluña quienes levantaron ciudades de gran raigambre en la zona como Tumeremo, Guasipati, El Callao y Upata. Nuestra Señora de Belén de Tumeremo fue erigida el 26 de enero de 1788 por el padre Mariano de Perafita.   
Medio siglo después de la fundación de Angostura llegó al lugar El Libertador (19), gracias al titánico esfuerzo de Manuel Carlos Piar, quien venció en San Félix al general Miguel de La Torre logrando establecer un territorio libre en Guayana, facilitando que los rebeldes completaran la fase final de la lucha emancipadora, permitiendo que Bolívar atravesara el Orinoco y completara la derrota española en el territorio guayanés. Completada esa odisea el Libertador fijó residencia en la bella Casona de San Isidro (20), donde estuvo al lado de su amada Josefina Machado, a la que con dulzura llamaba Pepita, una bella joven caraqueña que lo acompañó entre los años de 1813 a 1819, el período más difícil de su vida.
Se dice que en esa época El Libertador disfrutaba con Pepita a las orillas del Orinoco (21), donde la llevaba a comer mangos, fruta que fue traída a Venezuela por Fermín de Sancinenea en 1789, de acuerdo al informe que envió a España refiriendo que sembró en Angostura semillas de canela, nuez moscada, clavo, pimienta de Castilla y mango, precisando que esta última semilla era originaria de la India. Esa aseveración sobre la sabrosa fruta también fue hecha por Alejandro de Humboldt (22) en su obra Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Mundo (tomo IV, p. 396), cuando narra su visita a Angostura en 1800.


El Esequibo (23)
Como es natural, no se puede hablar de Guayana sin mencionar el delicado problema del Esequibo, territorio que fue ilegalmente ocupado por los británicos y que se intentó recuperar durante el gobierno de Raúl Leoni, en un hecho que se conoce en la historia como “La Rebelión del Rupununi (24)”. Es de recordar que el 1 de enero de 1969 un batallón de militares venezolanos, comandado por el teniente de la GN José Pilar Barbella Ramos, ocupó por primera vez en un siglo el territorio Esequibo. Lo más interesante de lo ocurrido fue el entusiasmo con el que la población local recibió a nuestra tropa, llamándolos paisanos, pidiéndoles que les dieran cédulas venezolanas. La operación fue un éxito desde el punto de vista militar y político, pero lamentablemente el gobierno se dejó presionar y procedió a retirar  su tropa. 
Como se recordará el problema del Esequibo comenzó a forjarse apenas Bolívar le dio trato preferencial a los ingleses, con el fin de agradecerles su cooperación en la lucha contra España, Esa situación fue aprovechada para penetrar en nuestro territorio a través de la porción guayanesa que obtuvieron de Holanda a raíz de la derrota de Napoleón, lo que causó que en 1824 Bolívar presentara una queja diplomática ante el gobierno británico por el avance ilegal efectuado dentro del territorio de Colombia, pero el problema siguió agravándose y en 1887 Guzmán Blanco (25) rompió relaciones diplomáticas con la Gran Bretaña. No obstante, la penetración continuó hasta llegar a la desembocadura del Caroní.
El Ilustre Americano invocó entonces la Doctrina Monroe emitida en 1823 por el gobierno norteamericano y, como consecuencia, Inglaterra envió tres buques de guerra a La Guaira.
El problema de la Guayana Esequiba se complicó debido a que los británicos querían tener ese territorio para explotar sus riquezas naturales y para fortalecer su poder militar en las Américas. Tan es así que el 2 de julio de 1888 ocuparon Punta Barima y decretaron la creación de un Distrito en territorio venezolano, que era ahora parte del Imperio Británico, pero no tuvieron éxito en su abuso ya que se vieron forzados a retroceder debido a la presión que ejerció Estados Unidos, aunque lograron afianzarse en más de 150 mil kilómetros cuadrados, de acuerdo al Laudo Arbitral sentenciado en París en octubre de 1899. Como se puede observar, la gran oportunidad de recuperar nuestro territorio se perdió ante la retirada del Rupununi por presiones internacionales.
En conclusión podemos afirmar que pese a todo Guayana sigue siendo la tierra de promisión, el lugar del babandí, de la sapoara y del merey, cuya Bandera (26) es producto del ingenio de Jesús Soto, gran maestro de la plástica universal. En fin, Guayana es el lugar en el que priva la cordialidad y la amistad.
Muchas gracias (27).
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-Preguntas

martes, 24 de mayo de 2016

Fundada en Caracas LA FRATERNIDAD GUAYANESA

Apreciado colega:
Es grato participarle que el pasado mes de marzo asumí la presidencia de la FRATERNIDAD GUAYANESA.
Inauguré mi gestión con un homenaje a Leopoldo Sucre Figarella, el llamado Zar de Guayana, el cual resultó un éxito.
Este mes lo dedicaremos a analizar el origen de la vida en el planeta, hecho que se produjo en el macizo guayanés hace unos tres mil millones de años.
El evento se llevará a efecto el sábado 28 de mayo a las 10 am.
Su presencia será bienvenida, pero si no puede venir le estimo enviarme un mensaje para ser leído en el acto.
Deseo resaltar que contamos con el auspicio de la Facultad de Medicina-Escuela de Enfermería de la UCV.
Cordial saludo, Carlos Alarico Gómez
LA FRATERNIDAD GUAYANESA

Se complace en invitar muy cordialmente a sus miembros y amigos a la conferencia
“GUAYANA: ORIGEN DE LA VIDA”
pautada para el sábado 28 de mayo de 2016 a las 10:00 am,
en la sede de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Medicina
de la muy ilustre Universidad Central de Venezuela,
institución auspiciante de este evento.
PROGRAMA:
1.- Palabras de bienvenida a cargo del Dr. David Chacón,
Director de Cultura de la Fraternidad Guayanesa y maestro de ceremonia.

2.- Conferencia sobre el tema “Guayana: Origen de la vida”
presentada por el Dr. Carlos Alarico Gómez, presidente de la Fraternidad Guayanesa.
En su disertación analizará el génesis de la humanidad y el desarrollo socio-cultural y económico de la región de Guayana.

3.- Proyección de un video donde interviene el ensamble femenino Aequalis Aurea,
en el cual interpreta la obra “Entre Pemones y Waraos”, original de la profesora Ana María Raga,
directora artística y presidenta de la Fundación Aequalis.

4.- Refrigerio

FECHA: Sábado 28 de mayo de 2016
HORA: 10:00 am.
LUGAR: Auditorio de la Escuela de Enfermería,
avenida Principal de Sebucán, calle Miguel Otero Silva.
Edif. Escuela de Enfermería, urbanización El Sebucán, Caracas.

MODOS DE LLEGAR:


1.- Salida Sebucán de la Av. Boyacá (Cota Mil), primer cruce mano derecha siguiendo la transversal 9 hasta primer cruce a la izquierda de Av. Miguel Otero Silva,
siempre bajando hasta encontrar la Escuela de Enfermería, justo después del Liceo "José Félix Ribas".

2.- Avenida Rómulo Gallegos, cruce con semáforo en Av. Principal de Sebucán hasta llegar a la 3ra. Transversal.
Luego cruce a la derecha ingresando a la Av. Miguel Otero Silva donde encontrarán la Escuela.

3.- Desde los Palos Grandes, seguir Transversal 9 hasta cruce de Av. Miguel Otero Silva, siempre bajando hasta encontrar la Escuela luego del Liceo "José Félix Ribas".


Cualquier información adicional, favor comunicarse con:
Celular: (0416) 625.27.60
BUZÓN: Se colocará el “Buzón de la Fraternidad” para que los asistentes puedan depositar su contribución voluntaria.
NOTA: Hay amplia facilidad de estacionamiento y servicio de seguridad.




sábado, 21 de mayo de 2016

Mitos, cuentos y leyendas del Orinoco


      en tres libros de Silarem Valenzuela
La escritora bolivarense, Silarem Valenzuela, da a conocer como homenaje a los 252 años de la capital angostureña, tres pequeños libros que recoge en sus páginas mitos, cuentos y leyendas del Orinoco, río padre de todos los ríos de Venezuela.
Con sentido pedagógico, puesto que ella lo es, está dedicado a los niños.  Son narraciones de los viejos habitantes del río que según nos ha comentado es un aporte al cocimientos y cultura de las generaciones que se empinan.
Explica la profesora que con esta contribución literaria se pretende igualmente que los niños de nuestra geografía encuentre un estímulo `para el hábito de la lectura tan necesaria en la formación del individuo.
Promete la narradora la pronta publicación de “La Jaula”, otra obra, ya terminada, y que aborda la situación actual de Venezuela.
Silarem Valenzuela con sus tres libros en el Orinoco.



miércoles, 20 de abril de 2016

CONCIENCIA ECOLÓGICA, VEGETARIANISMO Y FANATISMO

Riolama Fernández, Biol M Sc

Todas las actividades productivas humanas causan impactos ambientales, ya sea la actividad industrial, forestal, agrícola, pecuaria, minera, urbanística o turística, hasta respirar, porque cuando respiramos lo que expulsamos es CO2 (Dióxido de Carbono). El tipo, extensión e intensidad de los impactos ambientales que generan estas actividades tienen que ver con las particularidades del mismo proyecto y con las características físico-naturales y sociales del área donde se implanta o desarrolla.

En los últimos tiempos, es común que abunden agrupaciones que fomentan la transición del hombre omnívoro a vegetariano, bajo la premisa de la defensa de los derechos de los animales y la conservación del medio ambiente, argumentando que el pastoreo y la cría de animales es una práctica de maltrato animal y degradante del ambiente.

A este respecto, es importante definir lo que significa el prefijo ECO, el cual denota la casa, morada, ámbito vital o ecosistema. La ecología relaciona la vida-naturaleza con la cultura-antroposociología, es decir considera al hombre con su entorno. De manera que una “conciencia ecológica”, no puede prescindir de las costumbres del hombre, entre ello, su cultura alimentaria. No solamente la toma de conciencia de la degradación de la naturaleza,  sino también la toma de conciencia -en la sede de la ciencia ecológica- del carácter de las relaciones humanas con la naturaleza.

Es cierto que la sociedad es vitalmente dependiente de la naturaleza y que la misma está profundamente comprometida, trabajada y degradada por los procesos sociales humanos. Esto es un hecho, por eso una visión ecológica consiste en percibir todo fenómeno en relación con su entorno, pero la ecología va mucho más allá de la relación que existe entre los seres vivos y el medio, y de la defensa de la naturaleza y el ambiente. La conciencia ecológica debe profundizar en la conciencia eco-antroposocial, que si bien es cierto desarrolla conciencia política, que muchas veces suscita movimientos de mil formas éticas y colectivas, existenciales y militantes, de donde surge la gran diferencia entre un ecólogo y un ecologista.

No obstante, se debe tener cuidado con algunos ecologistas que promueven consumo de granos como frijoles y soya en lugar de carne. Les recuerdo, un ecologista es un activista y un ecólogo es un científico, no todo ecologista tiene estudios. Comer granos no es más ambientalista que comer carne, para cultivarlos se requiere intervenir grandes extensiones de bosques y convertirlos en tierras agrícolas y un excesivo uso de agroquímicos, pesticidas y plaguicidas que son compuestos orgánicos persistentes (COPs), en todo el planeta, no biodegradables y bioacumulables y degeneradores de la función celular. Por otra parte, un alto porcentaje de la población humana, como yo, somos alérgicas a los granos y cereales, resultando más saludable un filete que un plato de soya o frijol.

La transición de dejar de comer carnes no debería pasar por recomendaciones peligrosas a la salud y altamente degradantes del ambiente, como comer granos y enlatados, que provienen de procesos industrializados avanzados y generadores de contaminación ambiental y además causan daños a la salud humana, cosa que he visto con horror y espanto en grupos autodenominados ambientalistas, pues no deberíamos cambiar malo por peor, antes de andar de profetas deberían estudiar e informarse mejor, ya el mundo está lleno de fanatismos malsanos que planteando un bien hacen mal. Hay verduras, frutas y vegetales capaces de suplir los requerimientos alimenticios humanos sin pasar por los enlatados y granos que los autodenominados “protectores de animales” recomiendan altamente para dejar la carne.



viernes, 26 de febrero de 2016

POEMAS DE LA CORRIENTE / Jesús colina Colmenares

PRESENTACION DEL LIBRO POEMAS DE LA CORRIENTE
El 15 del mes en curso fue presentado en la Plaza de la Comunidad-- plaza para el ajedrez y el arte-- Paseo Orinoco el poemarioo de Jesùs Colina “Poemas de la Corriente”, con la participación de Americo Fernadez,cronista de la ciudad,de Alfredo inatti,antropologo y profesor universitario , y de los artistas Miguel Pèrez,pintor y fotografo , Daniel Pronio,mùsico y fotografo y del periodista Jose Lurencio Silva, Colina abriò el acto hablando sobre la gran dificultad econòmica para publicar hoy un libro,tiempos de crisis severa, econòmica,social y cultural; pero que precisamente su libro es parte de la resistencia y lucha para accesar a un nuevo ciclo polìtico y cultural en la historia andante de la ciudad: luego de leer 4 de los 23 poemas , adicionò que el libro celebra tambièn 33 años de lucha ininterrumpidos promoviendo el ajedrez y el arte para la ciudad lùdica, cultural y sustentable que necesitamos y que anhelan los guayaneses desde hace muchas dècadas, asì como la defensa de su patrimonio, por ello escogiò para esta presentaciòn el 15 de febrero, conmemoración del 197 aniversario del Congreso de Angostura. Despuès del acto de presentaciòn colina depositò el libro en el rìo con un ramo de flores de trinitaria.
Para Americo Fernandez el poemario en referencia tiene un estilo muy personal cargado de emociòn en 23 poemas libres, destacò que todo aquèl poeta hijo de la ciudad no puede ignorar al rìo,al que Pablo Neruda le dedicò un poema mucho antes de conocerlo,tambièn aseverò, que Julio Verne escribiò en Paris en 1898 “El Soberbio Orinoco” sin haberlo navegado; Poemas de la Corriente esta inscrito entonces en la misma lìnea de la creación poètica de poetas de todos los tiempos,culminò Fernandez. Para Alfredo Inatti, al resaltar la calidad creativa de “Poemas de la Corriente” dijjo que Colina resalta en el poemario su preocupación por el presente y futuro de la Ciudad y la grandeza del Orinoco.

jueves, 11 de febrero de 2016

invitación


100 años de Luz Machado Homenaje del Museo Histórico el jueves 18




El Consejo Directivo de la Fundación Museo Histórico de Guayana que preside Coromoto Rondón tributará homenaje a la memoria de la escritora y poeta Luz Machado en la sala central de la institución a las 9 de la mañana del día jueves 18 de Febrero.
El homenaje consiste en un conversatorio entre los circunstantes e invitados que conocieron no sólo personalmente a la intelectual bolivarense, Premio Nacional de Poesía (1949) y Premio Nacional de Literatura (1986) sino que estudiaron su obra tanto poética como narrativa.
Luz Machado nació en Ciudad Bolívar el 3 de febrero de 1916, hace cien años, y falleció el 11 de agosto de 1999. Publico los siguientes libros: Ronda (1941), Variaciones en tono de amor (1943), Vaso de Resplandor (premio Municipal de Poesía 1946), La espiga Amarga (1950), Canto al Orinoco (Santiago de Chile, 1953), La Casa por dentro y Poemas Sueltos (1965),  Sonetos a la sombra de Sor Juana de la Cruz (1966), La Ciudad instantánea (1969), Soneterío (Cien Sonetos, 1973), Retratos y Tormentos (1973), Palabra de Honor (1974), A Sol y a Sombra (1992). A estos hay que sumar los libros de prosa Cartas al Señor tiempo (1959), Cinco Conferencias de Pablo Neruda (1975), Crónicas sobre Guayana (primeros y segundos tomos). Libro del Abuelazgo e Imágenes y Testimonio que tuve el honor de prologar.
  De canto al Orinoco se hizo una segunda edición (1955), traducida al francés por Bernard Sése, con prólogo de Juan Lizcano, y una tercera en (1964), dispuesta al Ministerio de Educación, con motivo del bicentenario de Ciudad Bolívar. Su última creación, El Libro del Abuelazgo, fue editada por el PEN Club de Venezuela y bautizada en la sede de la AEV en Ciudad Bolívar y su última obra “Imágenes y Testimonios” con prólogo de Américo Fernández.